jueves, julio 17, 2008

Out of control

Tan repugnante como escuchar a unos asesinos reirse de los últimos gritos de dolor de sus víctimas. Tan hipócrita como dos personas rajando de sus mejores amigos. Tan renegable y triste como dos padres oyendo a sus hijos burlarse de todas las veces que se han salido con la suya.
Así se sintió escuchar a Juan Diego hablar con los de segundo sobre chicas, si sabes a lo que me refiero. Asco.
La gota que derramó el baso fue que con la misma boca pronunciara el nombre de ella. Casi le pego.
Todos hacemos cosas malas, pero no es lo mismo que festejarlas, lucirlas y buscarlas.

Pude ver que no podía hacer nada por la juventud de mi país sin Dios, sólo enojarme. Chicas de colegio cortándose las venas y otras regalándose por hi5, sin apreciarse y estando con tantos chicos. Y chicos dependientes de la pornografía y otros vicios, entregados a "lo bueno" de este mundo.
Nada. Me llega todo eso.

escrito en silencio a las 3:02:00 p. m.
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Shh..., ¿escuchas?



mi único yo

  • Will write
  • for food...
  • some day.

Ya fue

Siento que alguien me sigue...