sábado, mayo 09, 2009
Después de decírselo -si es que así se puede llamar a lo que hice-, me sentí bien, libre, en paz: tal como lo imaginé. Incluso creí que las cosas entre nosotros irían mejor ahora por mi lado.
A eso de las 6pm la paz se comenzó a ir, no entendí qué la reemplazba. Llamé a Chyntia por su cumpleaños y regresé a mi cuarto. Me tiré a dormir a las 7. Sólo quería el sueño para dejar de pensar, dejar de sentir y para soñar. Los sueños son maravillosos: puede pasar lo que sea sin que esto tenga consecuencias, y son delirantes.
Recuerdo dos. En el primero estabas tú, como siempre yo teniendo ganas de que estés un poco más cerca, pero disimulándolas; en el segundo, también. Pero en este estábamos en el salón, yo me sentaba adelante tuyo. Me llamaste para decirme algo y me volteé, pero no entendía nada. Te paraste a mi costado a repetírmelo, pero seguía sin entender. Te paraste enfrente mío, pero parecía que hablabas un idioma perdido. Yo cada vez me desesperaba más y más: no poder entenderte cuando parecía que lo que me decías era importante o que necesitabas ayuda, tenía miedo de que te cansaras de tratar de decírmelo y que fueras donde otra persona. Miedo..., es la segunda vez que siento verdadero terror esta semana, la primera fue cuando puse "autoflagelación" en la búsqueda de imágenes de Google. Llegué a un blog de una chica que hace tiempo había pasado por eso y en ese periodo había escrito un post que recién ahora publicaba, venía con fotos que asumo eran de internet. El texto no me impactó mucho, sino la segunda foto que era un brazo con más de diez cortes recién hechos por todos lados, cada uno sangrando de esa manera peculiar. Se me comenzó a hacer difícil la respiración y me comenzé a agitar, la sangre se me subió a la cabeza en un segundo. Cerré todo y me fui al baño, me mojé la cara y todavía tenía la sangre en la cabeza, y las piernas como después de un temblor fuerte. Tenía miedo de que ese llegara a ser mi brazo.
Hoy me levanté a eso de las 5:30 am, claro, yo no lo sabía, había perdido completamente el sentido del tiempo. Una parte de mí deseaba también haber perdido el sentido de la realidad para confundir los sueños con lo que había pasado, pero este estaba lamentablemente intacto. Y finalmente reconocí lo que había sentido ayer:
Piero Gotelli no se siente ni bien ni mal
Piero Gotelli sabe que eso es malo y bueno al mismo tiempo
Piero Gotelli sólo quiere dormir para no pensar y para soñar
Piero Gotelli desearía nunca haberse cortado
Piero Gotelli cree que ha vivido tanto tiempo con ese secreto que ya no sabe cómo vivir sin él
Piero Gotelli cree que le han quitado algo a la vez importante para él y que le hacía daño
Piero Gotelli se siente en Surco, mirando por su ventana del quinto piso los inmensos árboles del parque del frente envueltos en niebla
Piero Gotelli cree que va a ir al tono del chino, de Rosita y al quino al que lo va a invitar César
Piero Gotelli cree que si juega Maple Story le va a volver a gustar
Piero Gotelli quiere volver a vestirse de negro y a dejarse el cabello largo
Piero Gotelli se siente vacío de él mismo
Piero Gotelli no le ve sentido a escuchar música, ni al msn, ni a jugar, ni a leer, ni a las películas, a penas a escribir, ni a pretender más, ni a nada, por eso quiere dormir.
Piero Gotelli tampoco le ve más sentido a cortarse ni a ocultar ese último corte, pero sabe que si lo ven, le van a preguntar y decir demasiadas cosas.
Piero Gotelli siente que tiene 14 o menos.
Piero Gotelli es molestado por el hecho de que, a pesar de que se siente como hace años, ya no es el mismo.
Piero Gotelli cree que ha hablado suficiente de él mismo y espera poder dormir más.
escrito en silencio a las 1:21:00 p. m.
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