sábado, marzo 28, 2009
-¿Qué es eso? -preguntó alarmada al ver mi muñeca izquierda.
-Nada -dije ocultándola violentamente.
Me miró un instante con preocupación.
-¿Por qué haces eso?
-Quisiera decirte..., en verdad, quisiera poder decírtelo. Pero si lo hago no me lo perdonaría.
-¿Por qué?
-¡Porque no! Te haría mal.
-¡Dime por qué haces eso!
Apreté los dientes con rabia y clavé mis ojos en los suyos lo más profundo que pude. Finalmente dije, dándome por vencido:
-Por ti... No por tu culpa, no quiero que te sientas culpable, me detestaría si eso pasara. Es por mi culpa, porque te amo.
Finalicé la frase completamente cabizbajo, avergonzado, derrotado, desahuciado.
escrito en silencio a las 4:07:00 p. m.
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