domingo, octubre 19, 2008

Podríamos buscar culpables:
Francesca por no confirmarle el quino a Koki.
Koki por proponer la idea de ir a la casa de Chyntia en vez.
Yo por estar de acuerdo e insistir.
Chyntia por aceptar.
Todos a los que les dio hambre.
Pero sabemos que los verdaderos culpables fueron los desgraciados borrachos que nos buscaron bronca.

Podría justificarme:
Corrí por mi paranoia, pensé que me querían hacer algo a mí.
Me volví paranoico desde que me robaron.
Me robaron por ir por ese callejón, por estar escuchando música, por pasear a Tifa.
No le habría dado ese último paseo a Tifa si no nos hubiéramos mudado o si nos hubiéramos mudado antes.
No nos hubiéramos mudado si no se hubiera muerto mi abuelita.
Concluimos que corrí por culpa de mi abuelita... De hecho...

[...]

No creo haber podido sentir su ira en ese momento, pero sí reconocerla. Sentí lo mismo cuando me robaron, tal vez no tanto como ella, pero el sentimiento era el mismo ¿Una pistola decías? Sí de algo te sirve, imagina mejor esto: dispararle a cada uno con una escopeta en las rodillas. Cuando estén tirados y sin poder levantarse, golpearles la cara hasta desfigurarlos y escribir nuestros nombres con un vidrio en sus pechos. Eso llegué a imaginar yo, entre otras cosas. Aunque no creo que sirva de mucho imaginar.
Fue cuando corrimos a su encuentro en el parque cuando se me comenzó a despejar la mente y comencé a darme cuenta de lo marica que había sido por correr. Entonces, al sentarme en el borde del parque, creo que comencé a actuar. Tal vez porque me daba vergüenza mi verdadera reacción. En ese momento me daba vergüenza más de la mitad de mis pensamientos: cobardes, egoístas, insensibles.
Y aún así, fue un momento en el que pude abrir un poco más mis ojos, pude despertar otro poco.
No sólo me sentía completamente inútil, sino molesto conmigo mismo. No entiendo como pude haber corrido y dejado a la que digo que es mi mejor amiga, a la que digo que quiero tanto, pero que dejé atrás. No me entiendo, no me entiendo, no me entiendo... Y me odio por haber hecho eso, desearía haber regresado aunque sea.

Y esa crueldad fue injustificable. No puedo encontrar una razón lógica por la que esos webones nos hayan buscado bronca.

Si a este post le faltó sentimiento, es porque dejé que se enfriara. Tendría que haberlo escrito ayer por lo menos.

escrito en silencio a las 7:53:00 p. m.
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Ya fue

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