viernes, agosto 22, 2008

Traté de crearte un personaje, de retratarte con imágenes sensoriales, de ponerte más de un nombre y hacerte más de una historia. Pero no pude.
No es tan fácil escribirte sin ser obvio.

Tal vez, sólo tal vez
tu seas mi gran pez


Bien abrigada por la prenda sintética que asimilaba piel de animal y que era de diseñador francés, hacía sonar los tacones por entre los charcos que se formaban cada que las gotas grises decidían reunirse. La lluvia no le importaba, su cabello siempre sería perfecto.
Esta última observación fue apuntada por el que la veía pasar una y otra vez por la misma calle. Todos los días a las seis y media de la mañana, ella iba a su cafetería favorita, la de decoración parisina, a tomar desayuno. Y todos los días, él escudriñaba desde su ventana hasta la más ínfima facción de su rostro, el más mínimo de sus gestos, el más pequeño detalle de su ser.
Aquella mañana bajó las escaleras y se dirigió a ella.
-Hola, cariño
-¿Qué tal, amor? -le respondió ella cambiando su expresión medio sorprendida por una sonrisa.
-¿Te acompaño?
-Claro, pero esta vez que sea en persona.



"Let me be the one
who calls you baby all the time"

escrito en silencio a las 10:39:00 p. m.
1 comments

Shh..., ¿escuchas?



mi único yo

  • Will write
  • for food...
  • some day.

Ya fue

Siento que alguien me sigue...